4 de noviembre de 2026
El licenciado en Psicología y exdirector nacional de Salud Mental y Adicciones analizó en Radio Tandil la crisis que atraviesa el sistema sanitario, la falta de recursos para atender la demanda y el debate por la modificación de la Ley de Salud Mental.
La salud mental atraviesa una situación crítica en Argentina y, según advirtió el licenciado en Psicología y exdirector nacional de Salud Mental y Adicciones, Luciano Grasso, la respuesta de los sistemas sanitarios es insuficiente frente a una demanda cada vez mayor.
En una entrevista con Radio Tandil, el especialista realizó un amplio análisis sobre las dificultades que enfrentan los servicios de atención, la responsabilidad de los gobiernos, la prevención del suicidio y la discusión en torno a la modificación de la Ley de Salud Mental.
Uno de los datos más preocupantes que aportó es que una de cada siete personas tiene un problema de salud mental y que, entre quienes atraviesan estas situaciones, cerca del 80% no recibe la atención adecuada.
Grasso consideró que la situación requiere una mayor participación del Estado y de la sociedad en su conjunto. Recordó que, desde la sanción de la Ley de Salud Mental en 2010, hubo dificultades para avanzar en su implementación y reducir la brecha entre las necesidades de la población y los recursos disponibles.
También explicó que la pandemia profundizó las dificultades, ya que los servicios sanitarios debieron concentrar sus esfuerzos en la atención del COVID-19, lo que implicó una reducción de los recursos destinados a salud mental.
Si bien reconoció algunos avances en los últimos años, remarcó que la responsabilidad no se limita a incorporar psicólogos, sino que también involucra políticas vinculadas con el deporte, la vivienda, el medio ambiente y las condiciones socioeconómicas.
La importancia de hablar y no subestimar los malestares
Durante la entrevista, el especialista también hizo hincapié en la necesidad de prestar atención a los padecimientos emocionales y evitar minimizar situaciones de sufrimiento.
Para Grasso, así como una persona consulta cuando tiene un dolor físico, también debería poder reconocer y expresar aquello que le genera malestar psicológico.
"Tratar de detectarlo, hablarlo con alguien o estar atentos cuando vemos que hay alguien que conocemos y sentimos que no está bien, poder habilitar la palabra para que pueda expresar lo que le pasa", planteó.
En esa línea, destacó la importancia de fortalecer los vínculos cotidianos, el diálogo entre padres e hijos y el acompañamiento de niños y adolescentes, además de prestar atención al uso de las redes sociales y las tecnologías.
Suicidio: el rol de los medios y la importancia de comunicar responsablemente
Otro de los ejes centrales de la conversación fue la manera en que se aborda el suicidio en los medios de comunicación y la necesidad de dejar atrás los mitos que todavía rodean a esta problemática.
Grasso cuestionó la creencia de que hablar del suicidio puede inducir a otras personas a tomar esa decisión y aclaró que, cuando se comunica de manera responsable, la información puede cumplir una función preventiva.
"No genera daño hablar de suicidio, depende de qué manera lo hablamos", agregó.
La modificación de la Ley de Salud Mental: "La cosa no pasa por ahí"
Consultado sobre el debate legislativo para modificar la Ley de Salud Mental, Grasso planteó que la discusión no debería concentrarse exclusivamente en los artículos de la normativa, sino en las condiciones concretas que tienen los sistemas sanitarios para atender a la población.
"La solución no pasa hoy por mejorar tal o cual artículo de la ley, sino porque los gobiernos aumenten la capacitación a los profesionales, contraten más psicólogos y haya más camas en los hospitales para cuando alguien tiene una crisis o un problema de adicciones", sostuvo.
"Yo creo que hay que exhortar a los gobiernos a que tengan más presupuesto en salud mental", remarcó.
También cuestionó la interpretación de que la legislación vigente impide internar a una persona que no presta su consentimiento.
Y agregó que, cuando una persona necesita una internación y no se concreta, muchas veces no es porque la normativa lo impida, sino porque faltan recursos, capacitación y claridad sobre cómo proceder.
La advertencia sobre el regreso de los hospitales psiquiátricos
Otro de los aspectos que generó preocupación en el análisis del especialista fue la posibilidad de habilitar nuevamente los hospitales psiquiátricos.
Grasso consideró que ese punto representaría un retroceso y sostuvo que debe mantenerse el modelo de atención con internaciones en hospitales generales.
"Hay un consenso a nivel mundial de que las internaciones tienen que ser en hospitales generales, que los manicomios no tienen que seguir existiendo", afirmó.
"Si no hay presupuesto, nada va a cambiar"
Al cerrar su análisis, Grasso volvió sobre la necesidad de que la discusión sobre salud mental se traduzca en políticas públicas concretas y sostenidas en el tiempo.
Advirtió que la modificación de una ley, por sí sola, no garantiza una mejor atención si no está acompañada por presupuesto, profesionales capacitados, camas disponibles y prestaciones adecuadas tanto en el sistema público como en las obras sociales.
"Podemos hacer la mejor ley, la nueva ley puede ser la mejor de todas, puede ser realmente un paso adelante en relación con la actual, pero si no se aplica, que es lo que no viene pasando en estos 16 años, nada va a cambiar", sostuvo.
Y sintetizó su postura con una frase contundente: "Si no hay presupuesto, nada va a cambiar".





Datos extraidos de Casas de Hoy
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario