25 de octubre de 2026
El titular de la tradicional consignataria Monasterio Tattersall cuestionó la inacción estatal tras 40 años de promesas incumplidas frente a las inundaciones. Además, analizó el ciclo favorable para la carne argentina a nivel internacional, el trato con el Gobierno nacional y el crítico estado del consumo interno.
En un contundente análisis sobre la realidad agropecuaria y la infraestructura del país, Alfonso Monasterio, titular de la consignataria de hacienda Monasterio Tattersall, lanzó severas críticas hacia la dirigencia política por la histórica falta de obras hídricas e inversión vial frente a eventos meteorológicos como El Niño. Durante una entrevista concedida a LU22 Radio Tandil, el empresario pecuario contrapuso la miopía de los ciclos políticos cortos con la oportunidad histórica que atraviesa la ganadería argentina en el mercado mundial.
Monasterio expresó su indignación por la recurrencia de los problemas de anegamiento en el interior bonaerense y remarcó que se trata de un drama que vive en carne propia desde 1985, cuando acompañaba a su abuelo en los campos familiares. "Pasaron casi 40 años y seguimos hablando de las mismas tonterías", recriminó con dureza el dirigente.
El consignatario manifestó su cansancio ante las explicaciones burocráticas de técnicos y funcionarios que declaran en los medios de comunicación en lugar de desplegar trabajos en el territorio. "En vez de estar hablando desde las oficinas, ¿por qué no van a los lugares que tienen que estar y nos dejamos de hablar? Hay que hacer las cosas porque después se va el agua y nadie hace nada hasta que vuelve diez años después", enfatizó.
Alcantarillas de la época inglesa y "campos pileta"
Al detallar las fallas de infraestructura en las zonas productivas, Monasterio señaló que el problema no radica en la falta de conocimiento técnico, sino en la ausencia de mantenimiento elemental. En ese sentido, destacó la labor de especialistas y aclaró que las soluciones hídricas están identificadas desde hace décadas. Existen alcantarillas históricas de la época de los ingleses que conservan una estructura excelente, pero permanecen completamente tapadas por falta de limpieza.
Como consecuencia, de un lado de las rutas el agua fluye correctamente hacia la cuenca del Río Salado y el mar, pero del otro lado las vías terrestres actúan como un dique que transforma a los mejores campos en piletas de agua estancada.
El empresario sostuvo que los municipios y las provincias deben gestionar los recursos de forma eficiente para liberar el paso del agua y que el estado de las rutas (destruidas) un peligro constante en las zonas rurales para todos aquellos que deben transitarlas a diario para trabajar.
La crítica del titular de Monasterio Tattersall no se limitó al manejo hídrico, sino que se extendió al pésimo estado de la red vial en la provincia de Buenos Aires y el país. Al relatar sus traslados frecuentes hacia remates en localidades como General Belgrano, advirtió sobre los riesgos diarios que afrontan los productores y transportistas.
"Las rutas son un peligro, se te juntan 20 camiones uno detrás del otro", describió el consignatario, haciendo referencia a trágicos accidentes viales como los ocurridos en la zona de Bolívar. Para Monasterio, resulta inaceptable que la producción deba circular por caminos en condiciones paupérrimas cuando el sector necesita previsibilidad.
El ciclo dorado de la ganadería mundial y la ventana de oportunidad
A diferencia de la parálisis en infraestructura, Monasterio trazó un panorama sumamente optimista para la producción ganadera. Explicó que el sector agropecuario ingresó en un ciclo virtuoso caracterizado por una alta demanda global de proteína animal.
La liquidación de vientres en EE. UU.: Durante la pandemia de 2019, Estados Unidos vendió una porción determinante de su rodeo de madres. Como resultado, la potencia norteamericana mantendrá una firme necesidad de importación de carne durante los próximos cuatro a cinco años.
Para capitalizar este momento favorable, Monasterio instó a los productores a ser inteligentes y reinvertir las ganancias en el campo mediante la incorporación de genética, tractores y maquinaria moderna. También advirtió que las épocas de bonanza deben aprovecharse para fortalecer las estructuras productivas antes de que retornen los ciclos económicos regulares o desfavorables.
Relación con el Gobierno y la alarma por el consumo interno
Consultado sobre el vínculo entre el sector privado y las autoridades estatales, Monasterio aclaró que no posee filiación política, pero valoró de forma muy positiva el trato con la administración nacional actual. Celebró que el Gobierno mantenga una política de no intervención en el mercado de hacienda, sin imposición de precios máximos ni restricciones comerciales que frenen la actividad.
Sin embargo, encendió una luz de alarma sobre la situación económica de los consumidores locales. "Hoy el consumo interno está reventado porque la gente no tiene plata para consumir carne", aseveró. Frente a este escenario, propuso que el Estado mantenga o reduzca la carga impositiva y dirija alivios directamente a la población para reactivar el mercado doméstico.





Datos extraidos de Casas de Hoy
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