20 de mayo de 2021
Soledad trabaja en la lencería Dana. Estaba atendiendo a una pareja y en un descuido sufre el robo de distintas prendas. Las limitaciones que impone la pandemia no alcanzan para poner límite a quienes se dedican a robar en comercios bajo la modalidad del "mecheo". La restricción obliga a ir a buscar prendas a las estanterías y descuidar el mostrador.
Las imágenes tomadas por una cámara han servido para
concluir que se trata de la misma pareja que viene haciendo estragos en Tandil,
tanto en locales de indumentaria como de golosinas y otros rubros disímiles.
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Datos extraidos de Casas de Hoy