13 de agosto de 2019
Durante el pasado fin de semana, robaron unos 35 mil pesos en mercadería de una pollería. El propietario ingresó al local y vio un boquete en el techo. Pensó que se había derrumbado el cielorraso. Luego, cayó en la cuenta de que se trataba de un robo. El segundo en su vida comercial.
La pollería está ubicada en Arenales y Perón. Su dueño, Agustín Olaechea, pasó por un fuerte momento de angustia. "A nosotros, como laburantes, se nos hace muy difícil recuperar todo esto. A nosotros nos cuestan mucho las cosas", indicó.
El hecho ocurrió el sábado por la noche. Olaechea lo descubrió el domingo. Estaba todo revuelto. Cree que quien robó conocía el lugar, posiblemente un cliente. O más de uno por la cantidad de cosas que acarrearon. El boquete fue realizado justo encima de la heladera, una zona que favorecía el descenso y el ascenso con los robado.





Datos extraidos de Casas de Hoy