13 de septiembre de 2018
El presidente de la Usina de Tandil, el contador Matías Civale, admitió que la distribuidora ha creado una cuadrilla "antifraude" que busca adulteraciones en los medidores.
Aunque evitó dar nombres por cuestiones legales, reconoció que hay casos "en un complejo de cabañas, un emprendimiento en la zona de La Elena, en una fábrica y en establecimientos de Cerro Leones y Villa Aguirre".
Radio Tandil informó días atrás dos casos resonantes: una multa por $600 mil a la firma que opera Fuente de Alegría y otra de $120 mil para la fábrica de alfajores 1823, cuyos dueños están vinculados, como concesionarios, a la confitería del Castillo Morisco.





Datos extraidos de Casas de Hoy