25 de mayo de 2017
La dirigente Griselda Altamirano y un puñado de manifestantes tomaron el lunes la sede de la Municipalidad de Azul en el marco de una jornada regional de lucha por "trabajo genuino y salario digno". El martes por la mañana, efectivos policiales provenientes de distintas ciudades hicieron cumplir la orden de desalojo que había solicitado la fiscal a instancias de la denuncia penal del intendente Hernán Bertellys. Los uniformados rompieron los vidrios de las ventanas para ingresar y se enfrentaron a golpes con los manifestantes. Concluido el desalojo, encontraron en el edificio desde colchones y víveres hasta palos. Mirá las imágenes.





Datos extraidos de Casas de Hoy